lunes, 30 de abril de 2012
Alguien a quien admiro.
Entonces lo vi, estaba lleno de sangre, sin fuerzas , con clavos en las manos y elevado en una cruz. No podía más y aun así tenía ánimo de mirarme con ojos de perdón, como diciendo: " Tomé tu lugar, no aguantaba la idea de verte en esta situación".
miércoles, 25 de abril de 2012
No hay más pasajeros.... te subes solo y bajas solo....
Así fue, de un día para otro el dolor del pasado se hace fuerte en el presente, se mezcla con las ironías de la vida para luego perderse en la alegría del momento. ¿Cómo puede un libro calar más hondo que la propia experiencia?, ¿ Acaso es lícito que la ficción sea tan persuasiva?. Al parecer así es, y duele ver cómo se revuelve el baúl de los recuerdos.
Es increíble, pero hoy me di cuenta de que un escritor desconocido maneja más detalles de mi vida que yo mismo, y precisamente esos detalles me dieron luz de que, sea como sea, no se puede traer al presente los mismo errores que ensuciaron el pasado; no se debe ofrecer amor y menos crear lazos por mero sentimiento, si no con la cabeza bien puesta.
Siempre es bueno tomar en cuenta que estás para los demás y siempre que te subes al bus de la vida, habrán muchas personas, pero al llegar a casa no habrán más pasajeros, en definitiva... te subes solo y bajas solo....
viernes, 23 de diciembre de 2011
Cuando el cerebro no te apoya.

Es chistoso, lo sé. Estudiar mucho para un certamen, llegar a la sala de clases y darte cuenta de un pequeño detalle: No tienes la menor idea de lo que el profesor está preguntando.
Eran las tres de la mañana y el sueño comenzaba su silencioso ataque en contra del intelecto. Los ojos se vuelven pesados y el cerebro confabula en contra de los meses de materia que por "falta de tiempo" se intentan meter a la fuerza dentro de la cabeza, pero ¡no!, la materia gris se resiste y ataca con recursos muy poderosos.
¡Oh!, qué bien nos fue en la disertación con la Profe Pepino, y ese Pancho que parecía director de coro: Arriba Billy, Abajo Billy..., Ni hablar del trabajo de metodología con la Karina, es una gran compañera, me rinde demasiado con ella. ¡Changos!, tengo que terminar el regalo para mi amigo gringo... ¿ tengo madera?. Hay que ir a la casa de Javier para navidad, ¿ por qué?, no tengo tiempo....
Eh.... son las cuatro de la mañana, ¡me falta más de la mitad aún!. Lo has hecho otra vez cerebro, usaste tu herramienta más poderosa: el deficit atencional. Juro que un día de estos...
Ohh Brilla...-
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